lunes

Las callecitas de Buenos Aires que tienen ese qué sé yo


El 17 me sorprendió desayunando con Gustavo Grobo en el Soho. Así empezaba una jornada de retorcijones que como la hora incierta, no puede medirse con el calendario. Parece que esa jornada no ha concluído aunque medien casi 700 km y varios días después.
Y esta es otra imagen que espera sus historias.

4 comentarios:

Primo Louis dijo...

Si es PRO que no se note, la blogosfera es Nac&Pop!

Cosas dichas dijo...

No sea irónico, estoy en medio de un dilema serio Primo (necesito mimos no chicanas)

Rey de la Verdad dijo...

Dejá de hacerte autobombo nena. Además te hacés la política y comprometida con la sociedad cuando elogias a un centro "operativo y ejecutivo". Sos una burócrata.

Cosas dichas dijo...

Verá que la demora en contestar es un signo de mi falta de ejecutividad en mi blog.
Me preocupa el contrato de lectura en los espacios 2.0, quizás Ud que esgrime semejante nick pueda echar luz sobre esas preocupaciones.
En concreto: dónde lee el autobombo? justamente el post dice todo lo contrario, a no ser que Ud piense que alguien puede tener retorcijones de placer. Y allí tiene otro dato, tampoco puedo definirme como masoquista. Le aclaro, de burócrata no tengo nada pese a las múltiples lecturas de Weber que haya hecho, en realidad soy relacionista público que es mucho peor que ser burócrata.

Respecto a los calificativos que denosta de mi comentario en el blog del centro de estudiantes no voy a emitir juicio alguno, creo que varios incluídos los propios administradores de ese blog se encargaron de responderle.

Por último, le confienso que no tengo ninguna simpatía por por las monarquías. Será porque siempre fueron objeto de ridiculizaciòn o se las terminó llevando puestas alguna revolución. ;)