lunes

Atando trapitos

Voy a tirar mi visión de 700 km al medio (again) en este post y lo copypasteo acá porque el comment me quedó largo y además viene a ser continuación del post anterior (ese que está acá abajo):
Hoy lo veía a Montenegro así de pasada en un zapping donde explicaba que esto (lo de los limpiavidrios y los trapitos) era parte de un "plan que se viene gestionando desde que Macri asumió porque es la manera de hacer la ciudad que ellos proponen y la gente votó".
No sé si la cita es textual pero sí puedo decir con certeza metodológica que las palabras: plan, gestión y gente, fueron los significantes elegidos en el discurso.
Hace un tiempo (en la época que tenía compu propia) hablé de un concepto (propio, obvio) que definía la reacción de los sectores progresistas porteños y por extensión nacionales ante la gestión que tienen los que están Haciendo Buenos Aires. El concepto era "la fetichización del mal". Y se lee así: las políticas de "gestión" que implementa el gobierno porteño son parte de una concepción de política y de ciudad definida y asumida explícitamente por sus funcionarios. El código de convivencia, las acciones contra los trapitos y limpiavidrios, las Taser, la UCEP, las unidades penitenciarias en los parques, la designación de Posse, la censura en los materiales de educación para el Bicentenario que hace Bullrich, la criminalización de la protesta, la figura de Fino Palacios, la Policía metropolitana misma! son eslabones (en términos de Bakhtine aggiornado con Gramsci y Castoriadis) que definen esa forma de hacer política y de hacer una ciudad.
No hay sorpresas en esto: son perfectamente coherentes con su visión y la llevan a cabo.
Ahora, los sectores progresistas que se horrorizan ante estos eslabones no hacen más que tomar fetiches de la política de la CABA encarnada en el PRO. Así como la crítica que hacía Hannah Arendt cuando en los procesos de Nuremberg pudo visualizar la "banalización del mal" (que también es una estrategia común por estos lares en los sectores del progresismo blanco cuando analiza los juicios a los responsables de la dictadura y dice "pero si son unos viejitos"-criterio que la Cámara de Casación está tentada de aplicar)en este caso, no existe banalización pero sí una centralidad en criticar y cuestionar "objetos", incluso signos aislados que no pueden estructurar en una lógica que es claramente cuestionable. (algo así como que el pino les tapa el bosque en lenguaje de barrio y si Ud quiere con doble sentido).
Y uno puede ir más allá y preguntarse, "che ¿y esta visión a cuento de qué viene?" o quedarse despotricando porque Mauricio es un niño malcriado.
Quizás por mis lecturas recientes, arriesgaría la relación entre los Chicago Boy´s y los New York boy´s o lo que es lo mismo: un Estado se achica en su capacidad de regulación económica pero se fortalece en sus funciones coercitivas dando lugar al estado penal (el de Giuliani). Estadísticas, análisis de plataformas, líneas comparativas entre 1990 y 2010. Eso.

martes

Leelo en perspectiva



Bajar los cuadros de los genocidas en el Colegio Militar no alcanza. Hoy no alcanza. Sobraba hace unos 7 años. Sobraba cuando el gesto venía del Presidente. Kirchner bajó los cuadros del colegio militar y supimos que nos tocaba el resto del trabajo.

Hace un tiempo conversaba con Gustavo Bulla sobre los paralelismos que se podrían establecer entre los símbolos de una nueva ley de medios (faltaban 4 días para que el Senado la aprobara) y la nulidad de las leyes de punto final y obediencia debida. Esto de que se abrían nuevas posibilidades, que cambiaban las condiciones objetivas (podían cambiar), eso de Hacer tan propio de la dimensión política y tan olvidado hasta el 2003. Y pensábamos cómo se contarían estos impulsos del ejecutivo en los libros de historia.

Pese al volumen de mi MP3 con soundtrack querendón, mi caminata matinal se encontró hoy con uno de los abogados querellantes en las causas Brandalisis y Albareda. No sé porqué misterio de la audición, cuando alguien que quiero me llama en la calle no importa el volumen de mis auriculares, yo lo oigo.

  • Menéndez está internado por problemas de salud desde el jueves pasado pero recién ayer avisaron a la Justicia. Está en un hospital militar, algo así como su habitat natural. Hoy se pidió que lo vea un perito pero el juicio en Tucumán empieza el martes que viene.
  • Bussi repetirá su performance una y otra vez.
  • La Cámara de Casación aun no se expidió sobre la Causa Brandalisis, aquella que nos encontró en la puerta de Tribunales Federales cantando "que tenemos la cabeza de Luciano Benjamín".
  • Pasó Posse por Educación en la CABA y ahora está Bullrich. El flamante funcionario de la gestión #PRO-criminaliza la protesta, eligió como su mano derecha a Pablo Walter, ese que lo defendía a Bussi hace unos 10 años por TV.
  • La metropolitana usa picanas con el nombre cool de Taser.

Y desde acá no quiero que la fetichización del mal nos vuelva a subir los cuadros en la ESMA.

Caos eran los de antes

Hay que extrañarse más seguido. Consigna para paseantes de sus tierras y naturalizaciones como si fueran ajenas. Quizás, una de las formas más llevaderas de encarar esta desangelada ciudad.

Enero resulta ser un mes complicado para los RRPP de EPEC y la gran chance de alcanzar titulares en matutinos locales como de acumular mensajes de "odio ciudadano" en el éter. Pero no todo pasa por los medios (los mass media, claro), al menos no de la forma naif que puede suponerse.

Los hechos: Por causas de infraestructura, La Empresa Provincial de Energía de Córdoba (EPEC) implementó un cronograma de cortes parciales y totales que se extienden por un lapso aproximado de un mes.

Eso. Te quedás sin luz todos los días un rato (que varía entre 1 min y 7 hrs). Estás avisado.


De manera semejante a la caracterización de "la inseguridad" y todo lo que se sabe sobre el tópico reiteradamente desarrollado en estos pagos bloggers, la situación de cortes programados es un caso para Trabajo Práctico de cualquier cátedra que dicte Teorías de la Comunicación 1 y también para curiosos que no se preguntan porqué creen lo que creen y porqué dicen lo que dicen (estos que no se extrañan de lo naturalizado).

La nota estrella de la edición on line de La Voz del Interior se dedica a "cronicar" con un evidente tinte editorial el "Caos" en el que se desarrolla la vida en la urbe, todo provocado por los cortes de luz. En la calle, el café, la oficina, la plaza ... la voz de "la gente" coincide con esta denominación de "ciudad caos" aun sin que sean estos sujetos consumidores directos de medios masivos de comunicación (ese es el dato lindo de este post).

Ante tal descripción de la realidad, esa que uno también camina, uno no puede dejar de pensar ¿cuáles son los indicadores de una "ciudad caos"? (al igual que cuando uno se pregunta ¿cuándo estamos en condiciones de afirmar que las ciudades son cada vez más inseguras?). Sabemos (porque lo indagamos en los interlocutores antes de optar por los auriculares del MP3) que la representación de "ciudad caos" está bastante alejada de aquel estado amorfo e indefinido que precede a la ordenación del cosmos tal como se lo imagina en los textos griegos. La idea de "caos" se relaciona en el imaginario con algo peligroso, temible, incierto pero el acento se pone en la "peligrosidad" que representa para el individuo.

"La ciudad es un caos porque no hay semáforos" - Curiosamente en estos días sin semáforos el índice de accidentes viales no se ha movido. Diría más, no hay titulares que reporten accidentes.

"No funcionan las alarmas de los comercios" - Pese a que ya va para más de una semana, no se reportaron saqueos en tiendas a oscuras, ni un hurto simple le diría (espero no estar dando ideas).
Este caos no ha matado, ni enfermado, ni lesionado. No ha causado avalanchas, ni desmanes. Este caos nisiquiera ha convocado un cacerolazo.

En definitiva, que la ciudad sea un caos por los cortes de luz o que no se pueda circular por el caos de tránsito no revela más que el vaciamiento del significado. Una de las actividades primordiales y características de los mass media.


jueves

Progre que pregunta



Después de tanto tiempo que no puedo mensurar, he salido de la madriguera virtual. Lamento que la conexión twitter - cerebro aun no se haya desarrollado.
Esta mañana me encontraba en una delegación del Ministerio de Trabajo de la Nación, a orillas de la costanera de esta desangelada ciudad y dos cosas eran dignas de transmitir a Uds. que pese a los kilómetros están tan cerca.
Café in mano, cigarrillo que busca ansioso un encendedor. Lobby de la oficina ¿quién estaba allí? Raúl Castels.
Pregunta 1: ¿Qué hace el piquetero star ahí?

Powerpoint del Programa Jóvenes Más y Mejor Trabajo. Todo muy lindo, sep. Interesante diagnóstico, modelo flexible, articulación territorial, bla, bla. ¿Incompatibilidades?
- No se puede acceder al ingreso universal para la niñez y al mismo tiempo estar en el programa.
- Pero...si son dos sujetos beneficiarios diferentes, por un lado el padre/madre (joven entre 18 y 24 años) y por otro lado el hijo menor de 18.
- Pasa que es el mismo código en ANSES.

Pregunta 2: Ahhhhhhhhhh (?)

>Un joven entre 18 a 24 años en situación de vulnerabilidad decide acceder a un programa para generar oportunidades de inclusión social a través del trabajo pero a condición de ello debe relegar el derecho de sus hijos a una asignación de $180 (?)<
El debate que se armó lo dejo en suspenso.
Foto: Marcha de las Gorras, Córdoba Noviembre 2008.-

miércoles

Postales del NOC (I)


Transcripciones de mi libreta de notas. Seccionadas. Impresiones. Algunos las llamaran capítulos. Navegaciones.




Villa de Soto NOC, 8 de Enero de 2010

Viernes. Pasa la combi a 4 cuadras de casa yendo por la Cañada. Cargo una mochila con la ropa para la fiesta de 15 de mi tía y sus 15 rosas en una caja. No hay aire acondicionado ni cinturones de seguridad. Comienza el lamento por el LCD averiado de mi cámara, arreglo de no menos de 500 mangos que no tengo.


Delante viajan dos mujeres y varios niños. Acomodo los auriculares de MP4 y suena Carlinhos Brown despacito. Alcanzo a oir a los niños llorisqueando por galletitas mientras las mujeres agradecen los $180 que les permitieron comprar zapatillas en nombre de los Reyes Magos.


La noche se construye en las sierras de camino al Club. Dejo las rosas en el freezer del salón de fiesta que me ahoga por su aroma a grasa frita. Camino a la plaza buscando un bar. Las costumbres urbanas no se pierden aunque estemos en medio de la nada.


En la esquina de la plaza el mozo me repite constantemente que es su primer día de trabajo y que lo disculpe mientras me trae las empanadas árabes más ricas de la zona. Pasa la ambulancia una vez y otra. Los vecinos se arremolinan en las esquinas ensayando hípótesis sobre la sirena encendida. El olor a grasa persiste en todas y cada una de las calles del pueblo.


Pocas cuadras más tarde en la casa del médico del pueblo me entero que el alboroto de la sirena no es más que un código para que la gente no asuma que la avenida principal es peatonal después de las 7 de la tarde.


-La ambulancia ha sido de gran ayuda para el hospital, se la pedí a la hermana del Presidente cuando vino. Pensé que iba a ser como siempre pero ella me dijo, "envíeme una carta con lo que necesita" y un par de meses después, llegó la ambulancia. ¿Viniste con tiempo esta vez para ir al hospital?

(...)


domingo

Apuntes blogueros

Sé que la reflexión sobre las propias prácticas es condición necesaria aunque no suficiente para su legitimación, sin embargo hoy me tiro a lo necesario.
Hay una delgada línea que separa al autor de su escritura. Por más semejanzas aparentes que puedan ser atribuidas entre el psudónimo y su autor, hay una separación entre ambos. De hecho, aquellas supuestas proyecciones de tipo autobiográfico tan abundantes en la esccritura de los blogs, son en realidad la objetivación del propio ser, es decir, de su autoanálisis.
Cada vez que Leila tipea bajo la forma de Cosas Dichas, está produciendo una separación, una distancia. El propio acto de escribir(se) en las historias posts de ese otro da cuenta de una ruptura necesaria.
Ocurre que la escritura tiene la capacidad de abolir las determinaciones (y vaya si lo hace), cruza los límites propios de la existencia social misma. Estas imposiciones que configuran la existencia social desaparecen en la pluma de ese otro que está siendo escrito.
Sí, existe una relación fundamental entre Leila y Cosas Dichas ya que Cosas Dichas no es nada más que eso. Posts y comments resultantes de la objetivación que hace quien existe socialmente.

miércoles

Clicks


"Luchar es, en cierta manera, sinónimo de vivir:

Se la lucha con la pluma.

Se lucha con la espada.

El que no lucha se estanca, como el agua.

El que se estanca, se pudre."


Raúl Scalabrini Ortiz


Confieso que este último tiempo he recuperado ese hábito obsesivo de la lectura tradicional y por consiguiente, he abandonado el eter del 2.0. Esa distancia del ciberespacio fue y es al mismo tiempo mitigada por la nostalgia de la relación real, esa donde los cuerpos se resignifican vió? (Abundan los posts en este blog sobre la resignificación de los cuerpos en el fenómeno 2.0 pero hoy no quiero escribir del tema). Volví a los libros y a los cafés, sería un epígrafe.

Sometiendome por propia voluntad a la dictadura edulcorada que impone la TV, empecé la semana con 6,7,8 en su versión dominical y por la mañana apareció este post de Artemio que sintentiza preocupaciones compartidas por gran parte de nosotros (y no estoy segura qué es Nosotros acá y mucho menos si es algo compartido, sin embargo a veces dejo que en esto de tipear fluyan puras expresiones de anhelo).

En algún cuaderno de notas que desempolvé buscando mis apuntes de Cultura Popular que tomé la última vez que Aníbal Ford estuvo en la ECI me encontré con recortes aplicables a un análisis actual de ese fenómeno que ocupa pantalla televisiva y columnas de la bloguera. Decía "la capacidad de incidencia de los medios es inversamente proporcional al grado de la organización civil". Ahí fue una punta.

Hace tiempo que vienen abundando posts sobre la justificación que tiene la credibilidad de los medios y el descreimiento de la polítca. Otra vez y como todo en este blog, ambos deben ser pensados en términos relacionales. Las creencias son esos espacios depositarios de verdad que se legitiman en nuestro propio no-saber.

Ese lugar de la creencia en la política se fue desplazando hacia los medios y esto no es ninguna novedad. Así, la mediatización del discurso político (la metamorfosis) es una de las muestras más acabadas de "forma" que da cuenta de la creencia desplazada y resignificada.

Ocurre que esta fuga de creencias que sufrió el terreno de la política está íntimamente relacionado con la desarticulación del campo popular y el desbarajuste de la política como forma organizativa de la sociedad. Primero fue un Estado Terrorista que desarmó con sangre y armas y luego una Democracia tendiente a desmovilizar. Son dos contextos inseparables de lo que hoy producimos/circulamos/consumimos bajo el label o tagg denominado "Comunicación/ Política/ Cultura". Escuché y leí de Marita Mata hace mucho tiempo ya uno de los ejemplos más representativos de este fenómeno: "nos llevó de las clases populares a la gente".

El espectador del otro lado de la pantalla sólo consume creyendo que es dueño del poder porque puede elegir con el control remoto en la mano. En ese refugio solitario que propone la pantalla, se acepta la realidad no reflejada sino construida por el medio. "No hay un acontecimiento por un lado y su posterior enunciación, sino que no hay acontecimiento sin enunciación" apunta María Pía López. Y así se puede entender el ataque de los divos (Tinelli, Legrand, Giménez y demás deudos de la legislación neoliberal en políticas de comunicación) producido en las últimas semanas.

¿Las estadísticas pueden contrarrestar esto que es "lo real" para el espectador en materia de inseguridad? ¿Se necesita inexorablemente salir al choque rompiendo la estética del lenguaje televisivo para destruir a los divos? ¿ Hay que responder al ataque aceptando las reglas del juego del "otro" (ese mismo que quiere dar batalla)?

La política fue hasta hace muy poco el lugar desmantelado de creencia tras la ruptura de la organización social y se convirtió en un espacio caracterizado por el no poder. Las condiciones están dadas para modificar ese vacío de capacidad de intervención sobre el ámbito social que fue la postal nacional hasta el 2003. No podría tipear recetas de MKT político y aseverar la infalibilidad de los slogan, justamente porque carezco de esa creencia.

De hecho, los medios no son medios. Los medios son aparatos de construcción y producción de discursos con efecto de verdad. Esta noción no fue desconocida en absoluto por la Coalición que se propuso cambiar la legislación por una ley de servicios de comunicación audiovisual. Y se aprobó pero aun no es una realidad porque el desafío de hacer que Hablemos Todos acaba de empezar.

Algunos dirán que "hacen el aguante" y otros que hay que "resistir" pero la verdadera lucha ni aguanta ni resiste porque esas concepciones de lucha son lo mismo que queremos terminar. No aguantamos ni resistimos porque esa es la forma de la no política y el lugar del no poder. Hacer no es lo mismo que reaccionar.

La lucha crea, esperanza, proyecta, hace real. Como decía Arturo Jauretche "Los pueblos deprimidos no vencen. Por eso venimos a combatir por el país alegremente. Nada grande se puede hacer con tristeza" (ni con ganas de destruir).



Foto: Pared en el Albaicín de Granada, España. Colgada por un "amigo" facebook.


viernes

Clicks #nomodernos: La acción paralizante

Noviembre ya se ha llevado a demasiados. Los trópicos siguen tristes y aquí un viernes a la noche como Aníbal, pienso en las nuevas tecnologías. Strictu sensu, en las problemáticas culturales que ellas generan.

La escritura en estas bitácoras de la no modernidad tiene cierta capacidad de abolir las determinaciones y los límites propios de la existencia social. Es decir, puede franquear esa posición determinada en la estructura social propia de quien escribe.

Hace un tiempo sugería algunas categorías de análisis para pensar facebook o lo que suelo llamar el sueño de Narciso. Si, han sido quizás preguntas recurrentes que se desvanecen mientras tengo que escrutar votos o me quedo afónica por cantarles chicanas a las liebres. Hubo un lector privilegiado de mi primer nota para la revista Elvernaculo que sugirió algo que dimos en llamar "la acción paralizante". Como si fuera un encanto de la nominación, esa conceptualización apriorística durmió hasta que me encontré con este post de Lucas, el cual paradójicamente leí vía facebook.

Si hay algo que orienta nuestras acciones es la necesidad de justificar nuestra propia existencia social o dicho de forma más simple, encontrar una razón para existir socialmente. Todas aquellas propiedades que puedan ser percibidas por otros agentes como "reconocimiento" son válidas en este sentido. Ocurre que para que sean consideradas como tales, se precisa que "los otros" compartan las mismas categorías de percepción.

Llega una gacetilla en la que se comunica la cantidad de "fans" que tiene el perfil de alguien y pareciera que se evoca la ilusión de Roberto Carlos con el millón de amigos que quería tener. En este caso, la intención de generar el reconocimiento de la gestión y del propio agente terminó siendo catalogada como una "payasada". Tal vez, para quienes compartan las categorías de percepción que indica que a mayor número de fans virtuales (léase muchos clicks) se otorga un status de relevancia, esto puede parecerles al mismo tiempo una payasada. Ahora bien ¿en qué se fundamenta el reconocimiento de tener no sé cuántos fans en facebook?
Sin embargo, el fenómeno de obtener cierto capital simbólico a través de la cantidad de clicks que ignotos perfiles llamados "amigos" o "fans" no deja de ser un lugar de preguntas. Asumiendo las prácticas sociales que se llevan a cabo en la comunidad virtual más populosa del globo como propias en cierta medida, algo que llama la atención es la liviandad que las mismas prácticas adquieren. Resulta que para muchos de mis "amigos" (y también los suyos mi estimado lector y eventual comentarista) sólo basta "un click para alimentar a un niño", otro click para que renuncie Cobos, otro click para que llueva en Córdoba, otro click para ser parte de un partido político y así podría pasar la noche enumerando clicks. Esa es la "acción paralizante". ¿Hay una naturalización de esta práctica como sinónimo de lucha hacia un objetivo? ¿Será que esos clicks son percibidos como una acción real? Quiero que los sentidos me engañen como suelen hacer y equivocarme en esta molesta percepción que tengo, esa que leí en tantos muros de "amigos". Esa que dice que con cada click están militando.
Los cuerpos se están transformando.
Nota de Cata: hay dos cosas que debe evitar pensar cuando lea los post de Cosas Dichas y son dos conceptos que trae naturalizados de siempre: lo bueno y lo malo.

sábado

#Nobuscasamor

Te levantás un sábado a las 7 AM y partís a las sierras aunque no entendés bien a qué vas. El día está frío y gris o quizás sea como la ves después de recibir un sms a las 5 de la mañana que te recordó la fiesta a la que no fuiste. Llega un taxi que te lleva hasta el mercado si estás dispuesto a escuchar la cronología de accidentes que relató minutos antes el rotativo de Cadena 3 mientras seguís pensando en la fiesta a la que no fuiste.
Fumás ese cigarrillo casi en ayudas a la intemperie. No sabés qué es lo que cala más tu soledad ¿será el viento matutino? ¿será la nicotina que quema tu garganta saborizada de pasta dental? ¿alguna vez sabrás qué será?
Te subís al micro y te disponés a perder la mirada en la ventana pese a que el dominicano que está sentado a tu lado se esmera en charlar. Hoy querés estar en el metro de París y que nadie se atreva a mirarte. Con tu mirada en vos mismo te alcanza. Demasiado.
Llegás al pueblito de las sierras sin mucha idea de dónde es que te esperan. La calle que se abre a tu izquierda es siempre la primera opción. Caminás la cuesta y la señal que nomina el pasaje de tierra en la montaña dice "Arturo Jauretche". Y te das cuenta que no sabés nada y que no querés saber. El manual de zonceras comienza a recitarse en la memoria y sonreís. Te alegrás y de pronto aparecen un par de siluetas caminando hacia vos. Y hablás de Jauretche y Scalabrini Ortiz en una esquina perdida de la cuesta con dos siluetas que se hacen interlocutores. Te queda tanto por conocer.
#Nobuscasamor

jueves

Clicks #nomodernos



Una de las características que hace que sostenga este blog es el estilo de escritura que propone. No tendría mayor sentido redactar un post-gacetilla sobre la visita de Néstor Kirchner a Córdoba, al menos no por estos lares. Estuve allí y en esa inflexión de la subjetividad se marca una diferencia.


Así como estamos, café de por medio, surgen clicks aparentemente inconexos de un gran relato compartido y a veces hasta contradictorio. Si fundo mi rostro entre la gente no necesito cámaras ni relatos cronicados para objetivar.


Días más tarde, algunas lecturas sirven de sustento a esos sentidos que temía podían engañarme. Ciertamente las multitudes y la euforia suelen conspirar con desmenuzar el acontecimiento. Y allí, un juego más de los que necesitamos deconstruir.


Vaya uno a saber por qué rodeo del inconsciente, allá por el 2003 la imagen del mandatario electo al que no había votado se asoció a la del cuadro que cuelga hace años en la pared del living. El improvisador abona un sentido atrapante y así elegí nominarlo a Néstor Kirchner en las charlas de café antes de que se instalaran en la web ¿se acuerda de eso Primo Louis? El martes pasado, achicando las distancias materiales, su imagen a pocos metros me volvió a recordar eso. Allí estaba frente a El Improvisador.


Y ocurrió que en lugar de encadenarme a las palabras de quien hablaba elegí los sentidos a flor de piel del pueblo. Se trataba de palpar la capacidad de patear el tablero del oficialismo después de la derrota del 28J. Un ejercicio. Juegos de seducción.


Los sujetos activos coyunturales que un año atrás servían de sustento a las demandas de la apolítica (o la no política, como Ud prefiera) empiezan a desdibujarse con la estrategia del oficialismo derrotado de seguir siendo quien domina las reglas del juego. Ya no es más que un mal recuerdo aquellas especulaciones sobre el Nuevo Sujeto Agrario y los autoconvocados del rabino Bergman, no alcanzan a cubrir un bloque de TN. Eso que se autoconsagró como "el campo" se diluye al igual que los que veneran al becerro de oro de la no modernidad.


Con la aprobación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (ley SCA) se erosiona la máscara de lo real que ostentaban los medios concentrados en el país y promete que la construcción de esa realidad sea diferente. Y ahora demandamos más y hasta logramos acuerdos. Pero (el infaltable pero de mis posts) ...


Con la nueva ley SCA reglamentada en breve se abren horizontes a los que hay que arribar. Es decir, las condiciones objetivas del campo mediático pueden ser otras. Eso, pueden. Esa potencialidad está dada por la capacidad de convertir aquello que debe ser propio del plano deontológico en algo que es, ontología.


La demanda de una ley para que hablemos todos se sostuvo por infinidad de organizaciones y las charlas, debates, foros se superponían en la agenda de cualquiera que quisiera participar. Los eventos de apoyo a la ley lograron avasallar (léase convertir en vasallo) a los mass media y hasta se adueñaron del espacio público. La fiesta terminó. Ya no hay razón para "hacer el aguante" y mucho menos para posicionarse en la "resistencia", dos términos que pueden ser apropiados para el discurso no político de los días que corren.


En el 2003 la anulación de las leyes de punto final y obediencia debida abrieron un espacio que se sintetizó en retirar los cuadros de la Junta del salón de la ESMA pero no recordaríamos ese símbolo si no existieran los hacedores de justicia que hoy llevaron a Menéndez al banquillo nuevamente. Porque la justicia no es, la justicia se hace. Las leyes anuladas cobran importancia en cada juicio, en cada marcha del 24 y en cada revival de la teoría de los dos demonios al que nunca nos resignaremos. Esa lucha ni aguanta ni resiste, esa lucha crea, esperanza, proyecta, hace real.


Ahora con la resaca de la fiesta venimos a construir frente a los otros que nos desmoralizan y nos deprimen como tan bien hicieron en los 90. Las posibilidades están al alcance sólo resta hacerlo real.


Eros y Tánatos, otra vez.