Debo admitir que cada día me gusta más leer La Voz del Interior, el matutino local de la Docta que propala y aumenta las líneas que baja Grupo Clarín. Incluso ahora no sólo me deleito con el team oficial en sus notas y blogs sino que también me da un placer especial eso de leer las entradas de los opinólogos invitados en la sección editorial, toda gente que es referente indiscutido en el campo sobre el que escribe (?).
El proyecto de ley de servicios de comunicación audiovisual, al que han rebautizado como "ley de medios" o "nueva ley de radiodifusión" y una infinidad de rótulos más significativos es la vedette de las noticias actuales en La Voz. Claramente, ahí se puede observar el tema de "agenda" por un lado y los gruñidos del newsmaking, cosa que da para mucho.
Esta mañana, la nota de la sección editorial fue encargada a Miguel Pérez Gaudio, un vernáculo que supo montar el negocio del colegio universitario Trejo y Sanabria, conocido por estos lares como el CUP. Más allá de la reseña biográfica de este personaje, que sin duda será aportada por los lectores, lo que me impactó fue su concepción ontológica de Comunicación. En la nota que se titula "La inmadurez de la Política se hace ley en radiodifusión"(tomá) dice lo siguiente sobre el Proyecto de Ley de servicios de comunicación audiovisual:
Parece que aquí ha nacido una nueva epistemología cordobesa. ¿Alguien tiene el celular de Armand Mattelart para avisarle?
De yapa: espiá un poquito de las audiencias públicas acá

